CRISTO REY DEL UNIVERSO

CRISTO REY DEL UNIVERSO

En siglos pasados, la Iglesia Católica ha contemplado a Cristo como Rey del mundo. En un milagroso acontecimiento, se rescató un cuadro (plancha de nogal) de Leonardo da Vinci, con el tema Salvator Mundi. Fue pintado por Leonardo, en 1500, por encargo del Rey de Francia: Luis XII; obsequio para su consorte. Por alguna razón, fue trasladado a Inglaterra al Palacio de Buckingham y fue testigo de la decapitación del Rey Carlos I en 1649. A pesar de haber sido descuidado por sus sucesivos guardianes a lo largo de 500 años, superó, en una subasta reciente los 450 millones de dólares en la ciudad de Nueva York.

Este acontecimiento hizo converger todas las miradas hacia CRISTO REY, Salvador del mundo. A pesar de que vivimos en una era descristianizada, el renombre de Leonardo da Vinci hizo voltear las miradas al asunto del cuadro Salvator Mundi.

Éste es el peso y el valor del motivo de Leonardo. Revivificó al Salvador, y el mundo del arte celebró su rescate. Fuera del círculo del arte, Cristo Jesús sigue moviendo los corazones humanos, y no es para menos, es nuestro Padre y Creador; no podemos ignorar su presencia y omnipotencia.

En la actualidad, en nuestro medio, la voz de los cristeros sigue resonando en América Latina … ¡VIVA CRISTO REY! … el mismo personaje motivo de Leonardo. Su causa, en el siglo pasado, resonó por todo México ya que el enemigo quiso proscribirlo de sus templos.

Costó sangre, sudor y lágrimas, ¡pero Cristo Rey, el Salvador del mundo está presente en nuestra vida! … Y los católicos de México, como durante la Guerra Cristera, siguen sumando corazones para reverenciar a Cristo Rey, que es nuestra causa, al grado de morir por Él.

Así que, en nuestra pequeñez y miseria, lancemos el grito que erice la piel:

¡VIVA CRISTO REY!