LA CUARESMA

LA CUARESMA

Se acerca el tercer domingo de Cuaresma que conmemora el inicio de la tercera semana de Jesús en el desierto, lugar al que se retiró el Señor para prepararse para su ministerio, 40 días de ayuno, sin siquiera tomar agua. Se dice fácil… pero es un dolor para el cuerpo y para el alma. Pero lo que algunos considerarían una debilidad para el espíritu, en el caso de Jesús, fue un fortalecimiento.

El ayuno y la oración fueron los cimientos para soportar físicamente el haberse echado a cuestas la salvación del mundo. El diablo, al ver el estado de su espíritu, fue a tentarlo con las clásicas tentaciones: primero, quiere romper el ayuno de Jesús con la tentación "convierte estas piedras en pan". Luego, el diablo quiere que Jesús ponga a prueba a Dios, con eso de "lánzate, que Dios enviará a los ángeles del Cielo a protegerte". Y, por último, la tentación contra el primer Mandamiento: "Adórame y te otorgaré todos los reinos de la tierra", pero Jesús rechazó esta idolatría… y el diablo se retiró.

De esta forma, las tentaciones en el desierto son un reto para todo bautizado ya que, en la historia de cada uno de los cristianos, se las encontrará a lo largo de su vida. Jesús nos muestra y nos pone el ejemplo de cómo vencer las tentaciones: ayuno, oración y limosnas, son nuestros rechazos al maligno.

Todos estos acontecimientos que se repiten año con año, nos recuerdan y previenen las dificultades para la salvación de la propia alma. En estos tiempos, la Fe, la Doctrina y las buenas costumbres están siendo profusamente combatidas por el mismísimo diablo, a través de sus esbirros que lo adoran.

Cristiano, católico, ten cuidado con estas tentaciones que son las mismas que Jesús sufrió en el desierto, y sigue cumpliendo con tus propósitos en esta Cuaresma 2025, para llegar, al final, a la gloria de la Resurrección.