MALDAD DETRÁS DE UNA MEGA FAKE NEW
MALDAD DETRÁS DE UNA MEGA FAKE NEW
Que fue mentira lo de las fosas de niños indígenas canadienses.
A mediados de 2021, se difundió por el mundo entero la terrible noticia sobre el descubrimiento de varias fosas clandestinas en Canadá, alrededor de internados cristianos del siglo pasado en los que asistían y educaban a niños indígenas de la región. Según aquellas noticias, cerca de 6000 niños habrían muerto (BBC News Mundo) y sido sepultados cerca de esas casas, por haber sido víctimas de toda clase de abusos por parte de Sacerdotes o Religiosas que supuestamente arrancaban a los niños de sus tribus, los privaban de su libertad, de su lengua y costumbres, al internarlos en casas o residencias a propósito. Es decir, las acusaciones iban en contra de las Congregaciones como la de Oblatos de María Inmaculada, Hermanas de San José de San Jacinto y Hermanas de Santa Ana de Quebec. En general, acusaban a los religiosos de graves abusos "físicos, psicológicos, emocionales, espirituales, culturales y sexuales".
Petición y otorgamiento de perdón.
Ante tamañas y escalofriantes denuncias, y luego de la exigencia por parte del presidente canadiense, Justin Trudeau, al jefe de la Iglesia Católica para un declaración de perdón y eventual indemnización, el Papa Francisco, - queremos creer que- ingenuo, precipitado y engañado, viajó a Canadá en julio de 2022 para pedir público y sentido perdón por los atroces pecados cometidos por los religiosos que atendían a las comunidades de niños indígenas, llamando a estos delitos con el dramático nombre de "genocidio cultural".
¿Cómo se originó esta alucinante fake new que conmocionó al mundo entero, especialmente a la Iglesia Católica?
Todo este macabro cuento (cargado de escabrosos detalles) empezó ante las denuncias en contra de los responsables de los internados católicos que florecieron durante el siglo XX en las heladas tierras de Canadá. Estas denuncias se fundamentaban en, ahora lo sabemos, no en evidencias óseas ni excavaciones -salvo excepciones- sino, increíblemente, en informes magnéticos del subsuelo por radar, ante irregularidades del terreno alrededor de las casas asistenciales. A estos rastreos del todo imprecisos, les dieron todo el crédito y el peso de evidencias incontrastables, por lo que el mismo presidente Trudeau designó una desorbitante cantidad de dinero para investigar semejantes crímenes que mancillaban el honor de su país e indignaron a todo el pueblo canadiense. Curiosamente, la indignación "espontánea" y la ira del pueblo lo llevó al daño o destrucción de alrededor de 100 templos católicos a lo largo de todo el país, a partir de que estalló la "bomba" noticiosa.
¿Quiénes armaron esa "bomba" noticiosa que hoy sabemos que se convirtió en una fake new "bomba", y que ahora el Gobierno desmiente?
¿Quiénes inventaron y difundieron masivamente esta imperdonable calumnia y por qué suscitó tanta violencia?
¡Todos mintieron! Desde la joven arqueóloga con su radar magnético, al no dar pruebas contundentes, los medios de comunicación que no estudiaron más el asunto, hasta el mismo presidente. Y lo peor es que ¡todos lo creímos! Desde el más sencillo de los fieles, los descreídos, los enemigos de la Fe católica, la Conferencia de Obispos Católicos de Canadá, hasta el mismo pontífice, Francisco. Sinceramente nos parece muy difícil comprender tanta desvergüenza de los calumniadores como la supuesta ingenuidad por parte de los inculpados, sobre todo tratándose de una institución que suele estudiar seriamente conflictos tan graves. No es posible que en esta época de tanta tecnología, estudios, y sobre todo, de un riguroso racionalismo, nos sorprendan estas farsas. ¿O habrán sido oscuros intereses globalistas los que montaron este teatro?
Lamentablemente, las fake news ya son muy comunes en nuestro día a día. ¡Abran los ojos! Las falsas noticias, por super o mega que sean, existen porque existe mucha maldad en los enemigos de N.S. Jesucristo, y trabajan con extraordinaria astucia y maldad, como la de Satanás, en sus intentos por manchar el honor y la santidad con los que muchísimos hombres y mujeres honorables y Santos han adornado a la Iglesia Católica.